Una gran movilización ha sido convocada, el sábado 17 de febrero en Madrid, por varias organizaciones y colectivos para protestar contra la pobreza energética. Los colectivos pedirán medidas urgentes y estructurales para la erradicación de un problema (imposibilidad de pagar la calefacción en invierno) que afecta a más de 5 millones de personas en España.

“A veces hemos dejado de comer para poder pagar los recibos de la luz”, señaló a Greenpeace, el ciudadano Víctor, con 62 años, en par y con una discapacidad del 45%. Su único ingreso es la Renta Mínima de Inserción de 320 euros.

Se suma a todo este oscuro panorama es que Víctor tiene dificultades para llegar a fin de mes.  Greenpeace denunció con este testimonio un sistema energético que prima los beneficios de las grandes corporaciones sobre el derecho ciudadano a la energía limpia y asequible.

Greenpeace denunció que «la pobreza energética, aunque es una de las muchas caras de la pobreza, también es un síntoma de las disfunciones de un sistema energético que no reconoce el derecho al acceso a la energía limpia como el bien de primera necesidad que es. La única medida adoptada por el Gobierno para paliar esta terrible situación es el nuevo bono social eléctrico. Greenpeace ya ha denunciado que este es muy insuficiente como medida para acabar con la pobreza energética», criticó.

A continuación escucha mas testimonios de ciudadanos que no pueden permitirse encender la calefacción de su casa en invierno:

La organización ecologista además exigió al Partido Popular un cambio en el modelo energético que permita frenar la contaminación y el cambio climático. Al mismo tiempo criticó que los gobiernos sigan siendo cómplices de la injusticia que representa que las corporaciones eléctricas impongan prácticas contaminantes de generación eléctrica con el beneplácito del gobierno mientras los derechos de las personas se ven vulnerados.

Según los últimos datos proporcionados por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA) sobre pobreza, vulnerabilidad y desigualdad energética, el 11% de las familias españolas es incapaz de mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante los meses fríos. Asimismo la tasa de mortalidad invernal asociada a la pobreza energética en España es de 7.000 personas al año.

Además denuncia la ONG ecologista que «cifras muy por encima de la media europea, siendo las mujeres y las personas enfermas más vulnerables a la pobreza energética».

En tanto, el precio de la electricidad se disparó un 31% en 2017, el año más caro en una década, según informaron medios como El Mundo y El independiente.

Incluso el Ministerio de Energía avanzó que el 2018 la factura de la luz es posible que suba un 10 % debido a la sequía, que ha hundido la producción hidroeléctrica y ha obligado a quemar carbón y gas.

Esto se ha traducido en un aumento de la quema de carbón del 22,6% en el año y un 32,9 % la de gas.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura