La primera edición Río Babel en Madrid ha dejado muchas cosas para comentar. Si bien la mayoría de los asistentes valoraron positivamente la reunión de música iberoamericana, otros espectadores lo han criticado por la red y a través del Facebook del festival. La mayoría de las críticas iban en dirección al sonido poco profesional de los conciertos, como que los precios de los bebestibles y comestibles han sido demasiado altos.
También algunos se han quejado de que se haya llamado a utilizar Uber (promotora del evento) como sistema de transporte con el fin de que la aplicación de taxis recuperase su dinero invertido en la fiesta de IFEMA.
Bueno, nunca faltan las quejas en España. Vivimos en un mundo donde todos tienen voz gracias a las redes sociales, y por supuesto que tienen todo el derecho a dar su opinión, buena o mala, ya que pagan por un servicio: la música en directo.
IFEMA RECIBE AL VERDADERO FESTIVAL IBEROAMERICANO
Sin embargo, hay que destacar de Río Babel que los escenarios se encontraban al aire libre lo cual se agradece por el calor que vive Madrid en julio. Además los escenarios eran grandes y se veían bien los conciertos desde todos los rincones de recinto. Creemos que IFEMA es un lugar ideal y que tiene facilidades de aparcamiento, hay que dar vueltas pero no es tan difícil aparcar el coche. También tiene cerca el metro.
En total el festival recibió a 25.000 personas de diferentes nacionalidades, y Madrid fue testigo de un festival con treinta y tres horas de música ininterrumpida, con impecable puntualidad. Eso hay que destacarlo también. No hubo que esperar mucho entre cambio de artistas. Asimismo el cartel propuso 29 bandas de España y Latinoamérica en el que el rock, la rumba, el folk, la electrónica, el funk, la música urbana y el hip-hop, hicieron gozar al respetable durante las tres jornadas de música iberoamericana.
El comienzo de Río Babel, sin duda, fue espectacular. Alrededor de 2 mil personas asistieron gratis a la primera jornada. Era día de trabajo, así que el recinto estaba despejado para ver sin problemas a músicos como Macaco, que estuvo genial, mostrando porque es el rey del buen rollo y de la música mestiza. ¿Qué decir de Mala Rodríguez? Que rapeó sus mejores melodías, se movió muy sensual, demasiado, y se acompañó por un séquito de bailarinas que hicieron de lo suyo. La Mala a donde va lleva su mejor groove y siempre es lo mejor de la noche. Luego la señora Tomasa entregó un setlist que tenía de todo un poco para entusiasmar a sus fans.
NOVEDADES CARMINHA, SU MÚSICA MOLA
El viernes 14 de julio la programación destacó por Estopa como cabeza de cartel y ellos llenaron solitos el recinto. Es alucinante la capacidad de los catalanes para atraer gente y … lo mal que cantan. Pero bueno en gustos no hay nada escrito. También gustaron los colombianos Aterciopelados con su mestizaje y por supuesto, Niño de Elche no desentonó con su fuerza flamenca. iLe (voz femenina de Calle 13) aprobó en su primera presentación en España. Su música va por buen camino. En cuanto al concierto de Amparanoia sólo lo valoramos como normal. Ni fu ni fa. En cambio Meneo de Guatemala estuvo extraordinario, y los Guacamayo DJs finalizaron la segunda jornada alucinando con su tocadiscos.
El sábado 15, la noche comenzó con Kanaku y el Tigre, Kumbia Queers, Novedades Carminha y Los Amigos Invisibles. Especialmente destacamos a Novedades Carminha, su estilo atrae muchísimo. Son muy creativos musicalemente y tienen buenas letras. Debéis seguirles la pista a su funky molón.
Cuando ya se había escondido el sol, Goran Bregovic convirtió el festival en una fiesta serbia. Su repertorio mostró lo mismo de siempre pero hizo bailar a todo el mundo.
RESIDENTE Y LOS FABULOSOS CADILLACS EN RÍO BABEL
El siguiente en presentarse fue el más esperado de la noche: Residente, miembro de Calle 13, quien traía bajo el brazo su primer disco en solitario. El puertorriqueño demostró que está en su mejor momento artístico. Eso sí se apoyó en canciones de Calle 13 para triunfar a pesar de tener problemas de sonido. Eso sí logró superar el fracaso de la organización y terminó montando la fiesta en IFEMA. Residente justificó a sus fans el precio de la entrada.
A la 1am comenzaron Los Fabulosos Cadillac. Los argentinos sonaron muy lentos y para muchos decepcionaron pese a ser cabeza de cartel. Además tuvieron la poca ayuda de la mesa de sonido. Según informaron los ingenieros la policía nacional pidió a Charco que se bajará de 120 decibelios (nivel normal para un concierto al aire libre) a 90db sino se les multaría. De esta manera, el concierto bajo en potencia sonora y al principio no se le escuchó nada a la banda bonaerense. Los Cadillacs se enfriaron y el público también pese a subir el volumen con canciones como Matador o Mal bicho. Luego la noche siguió con Zuco103, Nicolá Cruz y Chancha Vía Circuito Dj hasta la madrugada.
Al final el festival obtuvo nota alta pero debe mejorar y traer nuevas propuestas. Hay público y la organización va encaminada. Aunque cuidado con el sistema de pago llamados «tokens» y con los precios porque ahí es donde al público le duele. No debe ser obligatorio gastarse 15 euros en 5 tokens y que la comida este muy malita en algunos foodstrucks. Eso deben reorganizarlo.
El ambiente pese a los problemas fue inmejorable, tanto por la actitud del público como la de los artistas que lo dieron todo. De esta manera el festival Río Babel mantiene viva la llama de la música iberoamericana. Aunque debe recordar que «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente».


