El fenómeno destapado por Danny Sapko con el caso del bajista Marcelo Pérez Schneider y sobre crisis de credibilidad entre los músicos no es un incidente aislado, sino la punta del iceberg de una tendencia recurrente en las redes sociales mas seguidas como Tik Tok, IG, o Youtube. ¿Cuál es esta? Los creadores y músicos virales que simulan interpretaciones hipervirtuosas o shreders (fake playing) apoyándose en pistas MIDI o audios de estudio ultraprocesados como único objetivo el conseguir clics y reconocimiento.
Os damos contexto: Danny Sapko revolucionó a la comunidad de bajistas en YouTube con un vídeo de investigación titulado «The most insane FAKE musician I’ve ever seen» («El músico FALSO más increíble que he visto jamás»). En él, puso bajo la lupa al bajista argentino Marcelo Pérez Schneider, destapando un sofisticado fraude de interpretación en internet, en sus directos e incluso en masterclass pagadas. Lo peor de todo es que nadie se había preguntardo porque su bajo eléctrico sonaba tan parecido a un teclado o a un midi.
¿En qué consistió exactamente el engaño? El comienzo actual de la crisis de credibilidad
Simulación de virtuosismo (Fake Playing). El músico Pérez Schneider publicaba vídeos ejecutando líneas de bajo hiperveloces y técnicamente imposibles con una aparente facilidad.
Sin embargo, Donny Sapko destapó el fraude mediante la edición de audio, la superposición de formas de onda y el desglose visual cuadro por cuadro. El músico demostró que el sonido de Schneider no coincidía con la realidad física y además siempre sus presentaciones en director es exactamente las mismas. Además, mostró como los dedos de Schneider en el diapasón se movían en patrones totalmente distintos a las notas que supuestamente estaban sonando.
Pistas MIDI encubiertas, el pedal y toser para esconder el fraude.
Otro elemento que destapó la estafa fueron los audios qu procedíande archivos MIDI ultracuantizados generados por ordenador (lo que llevó a la comunidad a apodarlo irónicamente «Midi Vanilli»), mientras que el vídeo era una simple representación visual de mimo instrumental.
Lo peor de todo es que Danny Sapko recibió una denuncia de copyright en su canal por este contenido desde Pérez Schneider. Sin embargo era un clip de un celular tomado por alguien en un evento. Finalmente su vídeo fue «bajado» por la plataforma y Donny volvió a subir el análisis. Por supuesto sin la parte en cuestión, ganando mas visualizaciones que antes: 2 millones en menos de un día.
Las claves de esta controversia con otros casos sonados de músicos famosos de internet que han sido expuestos por hacer playback instrumental a continuación:
Otros músicos y creadores virales expuestos en internet
- Davie504 (y la polémica del fake humorístico): aunque el popular YouTuber italiano Davide Biale (Davie504) es un bajista extraordinariamente talentoso y transparente con su técnica, su contenido se mueve en la línea del entretenimiento puro. En varias ocasiones ha sido puesto bajo la lupa por la comunidad de músicos de Reddit (en foros como TalkBass) al utilizar cortes de edición y efectos de estudio hipercomprimidos en sus retos de velocidad. Entonces la comunidad le obligó a realizar directos limpios sin conectar a interfaces para demostrar que su virtuosismo real está a la altura de sus cifras virales.
- El caso de los Shredders de Instagram y TikTok (ej. guitarristas anónimos de alta rotación): creadores de contenido con millones de seguidores especializados en sweep picking extremo (técnica ultrarrápida de púa y dedos) han sido cazados por canales de análisis de audio (similar al trabajo de Sapko). Se demostró que perfiles en Tiko Tok o IG con nombres de usuario de alta viralidad grababan vídeos mudos moviendo las manos de manera robótica mientras sonaba una pista MIDI de Guitar Pro perfectamente cuantizada a 250 BPM. Una estafa total para sus seguidores.
- Los flautistas y instrumentistas «al aire libre»: En plataformas como TikTok se han viralizado numerosos músicos interpretando temas complejos con flautas tradicionales o instrumentos de viento étnicos en paisajes naturales con un sonido prístino de estudio. Creadores especializados en viento madera destaparon que muchos de estos perfiles utilizaban controladores electrónicos de viento (EWI). O simplemente hacían mimo con un instrumento desconectado mientras reproducían archivos de audio multipista.
¿Por qué ocurre esto? La trampa del algoritmo y la crisis de credibilidad de RRSS
Al igual que ocurrió con el fraude destapado por Sapko, estos casos comparten un patrón común: la tiranía de las métricas. Cómo sabéis el formato de los vídeos cortos premia la perfección visual instantánea. Y ello empuja a algunos intérpretes a priorizar el impacto estético y la viralidad por encima de la honestidad musical.
Por eso cuidado con creer todo lo que ves en RRSS. Siempre analiza y piensa, cuestiona antes de compartir información.
La crisis del spam y las bandas «fantasmas» de IA en Spotify
Por otra parte, también hay un debate en torno a Spotify y el fraude de la inteligencia artificial en la industrial musical que se ha intensificado notablemente debido a dos frentes principales. El primero es la proliferación masiva de temas spam generados por IA y el segundo son las herramientas de la plataforma para crear remixes personalizados. Todo esta locura choca de lleno con los derechos de autor y la autenticidad del la verdadera música. Y claro, beneficia sólo a la plataforma ya que el dinero que generan estas falsas bandas va para sus arcas. No podemos olvidar que Spotify no paga como debe ser a los creadores de música mas pequeños.
Frente al fraude Spotify se ha visto obligada a eliminar 75 millones de canciones «basura» o spam IA que inundaban los algoritmos de recomendación. Sumado a esto han surgido casos sonados de proyectos como The Velvet Sundown, Nyla Stone o Cena Rose, bandas «fantasmas» compuestas 100% por IA como algoritmos e identidades ficticias que acumularon millones de reproducciones en tiempo récord, desplazando a músicos reales.
Entre tanto, muchos músicos y fans han detectado publicaciones no autorizadas de canciones hechas con IA utilizando perfiles de artistas fallecidos o clásicos, generando confusión masiva entre los seguidores de la música rock.
La nueva polémica: Remixes con IA y derechos de autor
Pese a todos los reclamos, Spotify sigue impulsando el desarrollo de funciones de IA orientadas a que los usuarios generen remixes personalizados de canciones ya publicadas. Ante esto se ha encendido las alarmas en la industria y entre los compositores. ¿La razón es simple? Altera las obras originales sin el consentimiento explícito de los autores o herederos, amenazando el valor de los derechos de autor.
Según investigaciones de prensa, Spotify las ha permitido con la idea de saturar la plataforma y desviar dinero de las regalías de los artistas reales. Para combatir esto, se ha desplegado la herramienta Artist Profile Protection, que permite a los músicos reales revisar y aprobar cualquier lanzamiento antes de que aparezca en su perfil oficial.
¿Cuál es tu opinión sobre este caso?¿Te has visto en esta situación?

