EL Museo Thyssen Bornemisza de Madrid ha inaugurado la exposición “Rembrandt y el retrato en Amsterdam (1590-1670)”, un recorrido amplio por el género del retrato entre los siglos XVI y XVII, teniendo al pintor holandés como eje vertebrador de la exposición.

Por María Eugenia Román

“Rembrandt es, sin duda el pintor holandés más importante del siglo XVII, porque sobresalió en diferentes campos, no sólo como pintor, tambien como dibujante y grabador” señaló el Comisario Norbert E. Middelkoop en la presentación de la muestra.

autorretrato – Rembrandt

La expo cuenta con 97 retratos, 22 de ellos de Rembrandt y de otros 35 artistas diferentes, procedentes de Amsterdam Museum, el Rijksmuseum de Amsterdam, el Metropolitan de Nueva York, la National Gallery de Washington, y de National Gallery de Londres. Buena parte de ellos nunca antes vistos en España, y en algún caso, han dejado su museo prácticamente por primera vez.

En el siglo XVII una de las mejores ciudades era Amsterdam para ser pintor. Así lo cuenta Norbert Middelkoop: “ desde sus inicios en Amsterdam, a principios de la década de 1630, Rembrandt dio una libertad de movimiento a sus modelos poco usual. En Amsterdam se abrieron nuevos caminos, inmortalizando a sus clientes en poses dinámicas. Que sugerían interacción con el espectador, e incorporando al género del retrato aspectos que había desarrollado ya en sus escenas mitológicas, religiosas o de historia”.

REMBRANDT Y SUS COMPETIDORES RETRATAN AMSTERDAM

Por su parte, Mar Borobia, jefa de Pintura Antigua de la pinacoteca, explicó que en esta exposición se lleva trabajando desde 2016. El año pasado fue el 350 aniversario del artista barroco y la expo se demoró en llegar a España. Pero nunca es tarde para ver a estos grandes pintores. Vale mucho la pena visitarla ya que todos los cuadros son impresionantes.

El recorrido sigue un orden cronológico a lo largo de nueve capítulos. Las primeras salas están dedicadas a la tradición del retrato inmediatamente anterior a la llegada de Rembrandt a Amsterdam y el inicio de la renovación del género. Les sigue un espacio centrado en sus comienzos como retratista y varias salas cronológicas que presentan a Rembrand y sus rivales. Porque Rembrandt no estaba solo ni era un genio aislado. En Amsterdam había un nutrido grupo de retratos que respondía a una a la demanda del mercado.

Su talento pudo florecer gracias al auge de la economía holandesa que enriqueció a muchas personas y los retratos se convirtieron en una necesidad para todos los burgueses. Daba prestigio y daba clase tener un retrato en casa para abogados, síndicos, abogados, médicos, empresarios, etc. Por ello llegaron muchos pintores como Bartholomeus van der Helts dese Harleem, Jacob Baker desde Frisia, Joachim von Sandrart y Jurgen Ovens desde Alemania. Todos tenían cabida para ganar dinero haciendo retratos.

Rembrandt y el retrato de Amsterdam
Gobernantas y celadoras de las Pinhuis de Dirck Santvoort

Por ejemplo, cuando el pintor y grabador holandés, en 1631, hizo su aparición en Amsterdam, gracias a la gestión de Hendrick Uylenburg, artistas como Pickenoy y De Keyser eran los retratistas más importante y prestigiosos de la ciudad.

En tanto, la exposición termina con “Los años finales” con obras de entre 1660 y 1670. A mitad de recorrido hay un espacio dedicado a los retratos de género y de pequeña escala. Se reserva un último capitulo al trabajo de Rembrandt como grabador, con una destaca selección de retratos privados y autoretratos.

A lo largo de la exposición hay magníficos ejemplos de los llamados “tronies” (del holandés tronie que significa rostro). Un tipo de retrato específico holandés en el que no se representa a una persona en concreto. Si no que el busto de un personaje con determinadas poses o expresiones faciales y la figura generalmente viste ropajes exóticos o llamativos.

Regentes del kloveniersdoelen
Regentes del kloveniersdoelen de Bartholomeus van der Helst

REBELDE E INCONFORMISTA

Según explicó Dolores Delgado, el maestro siguió su personal evolución pictórica trabajando como artista independiente sin dejar que las nuevas corrientes interfirieran en la misma. Es por eso que se le ha tachado de rebelde e inconformista. De ser una persona que no acató los dictados de la sociedad ni las reglas establecidas.

En la década de 1640 Rembrandt redujo la producción de retratos así como de pinturas. Ademas falleció su esposa en el 1642, lo que ahondo más la crisis del artista holandés. Aunque lo que vendría sería peor en la década de 1660 ya que comienza a cambiar el estilo de pintar, mas colorido, más alegre, y se nota un viraje en el gusto de los burgueses. Pero Rembrandt siguió con igual hasta su muerte en 1669.