Wes Anderson y La Isla de Perros: una hermosa distopía sobre la unión

El filme Isla de Perros de Wes Anderson está en boca de todos últimamente. La razón se debe a que ha sido realizada mediante stop motion,  una animación espectacular y perfecta, con mucha iconografía y narrativa de la cultura japonesa. Wes ya reconoció que se inspiró en la filmografía setentera de Akira Kurosawa como Los siete samuráis. También tiene mucha influencia del maestro Miyazaki, quien filmó El viaje de Chihiro, entre otros grandes filmes de animación japonesa.

Estrenada el pasado viernes 20 de abril en cines de España cuenta la historia de un niño de doce años, Atari Kobayashi, pupilo del corrupto alcalde Kobayashi. Cuando, por orden ejecutiva, todas las mascotas caninas de la ciudad de Megasaki son desterradas a la Isla Basura, Atari cruzará el río que los separa a bordo de su aeronave turbo hélice junior, emprendiendo la búsqueda en solitario de su perro guardián, Spots. Una vez allí, con la ayuda de sus nuevos amigos caninos, comenzará una odisea épica que decidirá el futuro y el destino de la mismísima Prefectura.

El cineasta y guionista estadounidense presentó en Madrid, hace un mes, la cinta de animación acompañado por los guionistas Jason Schwartzman y Roman Coppola. En la ocasión explicó que la cinta aborda temas muy presentes actualmente como el heroísmo, la lealtad, la integridad, el compañerismo, la corrupción sistémica y la alienación de grupos específicos detrás de políticas nacionalistas como fascistas.

Isla de perros es el noveno largometraje del cineasta texano, que en 2014 ganó el premio especial del jurado en Berlín con El Gran Hotel Budapest, y el segundo en el que utiliza la técnica de stop motion, después de Fantástico Sr. Fox (2009).  En el doblaje en inglés participan estrellas del cine como Bryan Cranston, Edward Norton, Bill Murray, Scarlett Johansson, Harvey Keitel, Tilda Swinton, Frances McDormand y Yoko Ono, entre otros.

La producción de la animación ha sido frame a frame, sin CGI pero con un poco de ayuda digital para conseguir el movimiento de los animales. Cuatro años y medio de trabajo necesito Anderson para conseguir esta obra maestra. Según contó, dos de los años fue para filmar con cámaras de fotos los minutos de rodaje. Además el creador tuvo un equipo de 670 especialistas. 70 dedicados a la fabricación de unas mil marionetas hechas a mano para dar vida a perros y humanos. También utilizó a 28 especialistas que sólo trabajaron en la animación.

La película de Anderson se estrenó en España con un Oso de Plata de la Berlinale, bajo el brazo, por mejor director.

Author: Prensa

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