Victor Vasarely, padre del movimiento Op Art, expone en el Thyssen

Víctor Vasarely, padre del movimiento Op Art, expone sus obras en el Museo Nacional Thyssen Bornemisza hasta el 9 de septiembre del 2018. Es una exposición monográfica de una de las figuras más destacadas del arte abstracto geométrico, organizada con fondos del Museo Vasarely de Budapest, del Museo Victor Vasarely de Pecs y otros destacados préstamos de colecciones privadas de todo el mundo.

Su obra no se basó tanto en la belleza de las formas como en la sorpresa visual que producen, motivada por el engaño perceptivo. En los sesenta realizó obras bidimensionales que sugieren visualmente el movimiento y obras tridimensionales que requieren el desplazamiento del espectador para producir el efecto cinético.

María Eugenia Román

La muestra ofrece una visión global de la vida y obra del artista húngaro, quien realizó lo mejor de su producción en Francia. En esta exposición están representadas las principales fases de su evolución artística. De esta manera, aquí se puede apreciar el papel fundamental de Vasarely en el desarrollo de la abstracción geométrica y conocer, al hilo de sus principios y reflexiones teóricas, sus experimentos para integrar el arte en la sociedad.

Victor Vasarely KroaMC_GRND

Victor Vasarely KroaMC_GRND

“Queríamos recuperar la obra de esta artista radical- dijo Guillermo Solana, director del Museo, – que rompió con lo establecido para poner el arte al servicio de la sociedad. No hay que olvidar que Vasarely fue al Op Art lo que Andy Warhol al pop”. También recordó Solana que en los años 60 y 70 “las reproducciones baratas de sus obras” estaban tanto en las consultas como en las camisetas, minifaldas, papeles pintados, camisas y hasta en la música” cumpliendo con el objetivo que tenía el artista de disminuir la distancia entre el arte y la vida.

El mérito de este artista húngaro fue más allá de los hechos tradicionales. Convirtió el goce de la creación en la interacción con el espectador. Vasarely buscaba que el espectador se tuviera que mover o desplazar para captar el efecto óptico deseado y que fuera el o ella, el auténtico creador de la obra de arte.

Inspirado por las noticias que se publicaban sobre misteriosas señales que llegaban de remotas galaxias, Vasarely tituló muchas de sus obras con nombre de estrellas y constelaciones. Estos cuadros se basan en distorsiones cóncavo-convexas de una retícula, en una compleja combinación del cubo y la esfera que remite simbólicamente al movimiento en dos direcciones de la luz que emana de estrellas, al funcionamiento de las galaxias que han nacido por condensación y de un universo que se expande. El artista se da cuenta de que las dos dimensiones pueden convertirse en tres simplemente deformando la retícula básica y de que, según el grado de ampliación o reducción, los elementos de la retícula pueden transformarse en rombos o elipses. Esto el lo llamó Estructuras Vega, una de las series conocidas y emblemáticas realizada en la cumbre de su carrera y cuyo nombre deriva de la estrella que más brilla en las noches estivales del hemisferio norte.

Vasarely prefería llamar arte cinético al estilo que había inventado. A su juicio el arte cinético era más importante de lo que había sido el cubismo, y estaba convencido que ofrecía por primera vez desde el Renacimiento, una síntesis de las dos expresiones creativas del ser humano : las artes y las ciencias.

Warhol, su admirador

Andy Warhol representante del Pop Art, empezó a seguir la carrera de Vasarely tras ver sus obras en la inauguración “The responsive eye” inaugurada en 1965 en el Museo of Modern Art (MOMA) de Nueva York y estuvo también en su exposición de la neoyorkina Pace Gallery en 1965.

Andy siguió admirándole hasta 1984 cuando asistió a la fiesta de su cumpleaños que había organizado Yoko Ono. Fue probablemente ese día cuando a Warhol le regalaron un pañuelo firmado por Vasarely y decorado con una de sus cebras precinéticas, objeto que el artista norteamericano conservó como una reliquia hasta su muerte.

Comisariada por Márton Oroz, la muestra de este creador de engaños visuales o paradojas ópticas que se expone en Madrid, forma parte de las otras dos grandes exposiciones que se estrenarán el próximo año sobre este radical artista. Una en Frankfurt y la otra en París, en el Centro Pompidou cuya creación está ligada al artista, como dijo Guillermo Solana, el director del Thyssen en la presentación.

Author: Prensa

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