• Activistas de Greenpeace, organizaciones sociales, diputados de oposición y periodistas se han manifestado frente al Congreso de los Diputados de Madrid, España, como protesta contra la aprobación de las leyes del Código Penal y de Seguridad Ciudadana, normas que salieron adelante con el único voto a favor del Partido Popular, que gobierno el país bajo Mariano Rajoy.

«Con esta protesta pacífica Greenpeace quiere denunciar que las reformas legislativas del Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana suponen un recorte de los derechos de libre expresión, reunión y manifestación, recogidos en la Constitución Española», ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace, quien ha sido cacheado mientras mostraba su descontento ante esta Ley junto a los manifestantes.

Ley Mordaza en españa - aprobada gobierno del PP -derecho a manifestarse

Ley Mordaza en españa – aprobada gobierno del PP -derecho a manifestarse

Para Greenpeace, como para la gran mayoría de fuerzas sociales y políticas que rechazan estas reformas, las leyes del PP son un ataque del Gobierno contra la protesta pacífica de la sociedad civil ante la crisis política generada por los escándalos financieros, la corrupción, la privatización de servicios públicos o los recortes sociales.

Ambas reformas legales incluyen un incremento de las penas y sanciones por conductas relacionadas con el ejercicio de los derechos de libre expresión, reunión y manifestación.

Greenpeace ha señalado que «las reformas incrementan las penas para los delitos existentes en materia de orden público e introduce nuevas conductas delictivas que señalan directamente las manifestaciones y formas de protesta de uso reciente, como la ocupación pacífica de entidades bancarias o la resistencia a los desahucios. En el caso de Greenpeace se incluyen tipos nuevos de infracciones como desplegar pancartas en fachadas o manifestarse en la puerta de instalaciones de energía térmica o nuclear. Las sanciones económicas, de hasta 30.000 en el caso de las graves o 600.000 € en el caso de las muy graves, resultan del todo desproporcionadas y tienen como objetivo desincentivar a la ciudadanía a que ejerza sus derechos fundamentales».

«Ante el incremento de las protestas y las nuevas formas de reivindicación que surgen para luchar contra la precariedad social, el Gobierno ha optado por la represión en lugar del diálogo. En vez de solucionar el origen del descontento o de adaptar el rumbo de sus políticas, el Gobierno ha elegido por intimidar al ciudadano a través de multas desorbitadas», ha añadido Soto.

En tanto, se estima que las sanciones pueden llegar hasta 600.000 euros para infracciones muy graves, como por ejemplo participar en «reuniones o manifestaciones, no comunicadas, en instalaciones en las que se prestan servicios básicos para la comunidad o en sus inmediaciones».

Seguramente, el Congreso aprobó el jueves 26 de marzo definitivamente la llamada Ley Mordaza (Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana), tras por el Senado sin ni siquiera análisis y al ser visada sólo con los únicos votos a favor del PP. La norma entrará en vigor de forma inmediata tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Hasta ahora, el gobierno del PP dirigido por Mariano Rajoy sólo se ha limitado a introducir media docena de enmiendas a la Ley Mordaza y estas no han relajado a los partidos de oposición ni a los movimientos sociales quienes critican que se trata de penalizar a los ciudadanos que ejerzan sus derechos fundamentales.

Otro de los elementos que asusta a los movimientos sociales es el poder que pueden tener los policías al denunciar a los manifestantes.  La Ley dice que «las denuncias, atestados o actas formulados por los agentes de la autoridad en ejercicio de sus funciones que hubiesen presenciado los hechos, previa ratificación en el caso de haber sido negados por los denunciados, constituirán base suficiente para adoptar la resolución que proceda».

Finalmente, se critica que la Ley Mordaza permitira las devoluciones en caliente de inmigrantes ilegales que intenten pasar las vallas fronterizas con Marruecos.