Parlamento Europeo propone eliminar el impuesto al sol que Rajoy creo en España

El Parlamento europeo respaldó hoy en una votación las energías renovables impulsadas por la ciudadanía, aunque esto no significa que obliga a los Estados miembros a objetivos nacionales vinculantes de aplicar las renovables, informó la Alianza por el Autoconsumo, de la que forma parte Greenpeace.

La Comisión de Energía del Parlamento votó a favor de reconocer a la ciudadanía más derechos para producir, vender e intercambiar su propia electricidad renovable, explicó Greenpeace, aprobando unas enmiendas a las normas que regulan las energías renovables en la Unión Europea, liberando la electricidad autoconsumida de cargos punitivos, gravámenes e impuestos.

El texto aprobado deberá ser refrendado el próximo enero por el pleno del PE, que fijará así su posición en la futura negociación con el Consejo Europeo, y la ejecutiva.

Con la aprobación de estas enmiendas, el polémico ‘impuesto al sol’, que solo se aplica en España, pasaría a ser ilegal según las normas de la Unión Europea. Este impuesto obliga a las instalaciones de autoconsumo con potencia instalada de más de 10kW a pagar un cargo sobre la electricidad autoproducida y consumida de forma instantánea.

Hay que recordar que el Supremo español avaló el impuesto del gobierno de Rajoy al considerar que no existe un “impuesto al sol” como tal sino una contribución a los “costes del sistema cuando un autoconsumidor, además de utilizar la energía generada por él mismo, dispone del respaldo del sistema eléctrico“. Además, el Supremo subrayó que “el autoconsumidor que depende exclusivamente de su propia energía y que no está conectado al sistema eléctrico no paga nada”.

En tanto, la Comisión de Energía del Parlamento también ha aprobado elevar al 35% el porcentaje de la energía comunitaria que debería provenir de energías renovables para el año 2030. En 2014, los Gobiernos europeos, reunidos en el Consejo Europeo, sugirieron un objetivo del 27% y, en 2016, la Comisión Europea lo respaldó. “Ahora la Comisión de Energía del Parlamento propone que suba al 35% pero al mismo tiempo añade una cláusula que permitiría a los países de la Unión un margen del 10% sobre el cumplimiento del objetivo propuesto. Esto podría reducir la contribución real de las energías renovables al mix energético a solo el 31,5% en 2030”, informó Greenpeace.

Además, el PE reconoció en su sesión que la ciudadanía europea debe tener derecho a producir, consumir y vender energía renovable, pero subestima el potencial de generación de las energías renovables.

La Alianza por el Autoconsumo destacó sobre esto último  “que para cumplir con los objetivos de París de limitar el aumento de la temperatura a un máximo de 1,5ºC, la participación total renovable para el abastecimiento energético de la UE debería ser al menos del 45% en 2030, con objetivos nacionales vinculantes. Reconocer el valor de la energía impulsada por los ciudadanos es fundamental pero tiene que ir acompañado de ambición y señales claras para que las energías renovables puedan alcanzar todo su potencial”.

Un informe de CE Delft muestra que, con el apoyo adecuado, la mitad de todos los ciudadanos de la UE y una de cada tres personas en España podría producir su propia electricidad para 2050, cubriendo alrededor de la mitad de la demanda de electricidad de la UE y de España respectivamente. El resto de la electricidad renovable necesaria en la UE para alcanzar un sistema 100% renovable, eficiente e inteligente lo proporcionarían compañías del sector.

La Unión Europea está decidiendo el futuro de su sistema energético a través de la revisión de un amplio espectro de normativas y directivas que abarcan desde la política en materia de energías renovables hasta los subsidios a los combustibles fósiles y el diseño de un mercado común de energía eléctrica.

Mientras tanto, los ministros de Energía de todos los países de la UE se reunirán el próximo 18 de diciembre en Bruselas para llegar a un acuerdo preliminar del Consejo sobre las reformas previstas, en preparación para las negociaciones con el Parlamento y la Comisión que se llevarán a cabo a lo largo de la primavera y verano de 2018. La política energética europea a 2030 será la resultante de estas negociaciones a tres bandas entre Parlamento, Consejo y Comisión europeos.

Author: Prensa

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