• Simple, austero, de clase popular y luchador social. El ex guerillero de los tupamaro, José Mujicamujica asumió la Presidencia de la República del Uruguay en la Plaza de la Independencia de Montevideo y sigue el programa de gobierno de la izquierda que inició hace seis años Tabaré Vázquez.
  • Mujica, de 74 años, que pidió realizar el cambio de mando al aire libre y rodeado de público y no le importó mojarse luego que cayeran algunas gotas del cielo, ganará alrededor de mil euros por ser mandatario y prometió austeridad en el Estado.
  • El nuevo presidente vive en una chacra en una de las barriadas obrera de Uruguay juntó con su mujer la senadora Lucía Topolansky, con quien luchó contra la dictadura y no tuvieron hijos. Ejemplo para los tiempos de corrupción que azotan a los gobiernos en el mundo neoliberal.
  • En la ceremonia realizada ayer tanto el presidente como el vicepresidente, Mujica y Astori, prometieron  fidelidad a la Constitución en el Parlamento a las 1300 hora local ante los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Bolivia, Evo Morales; Colombia, Álvaro Uribe; Ecuador, Rafael Correa; Paraguay, Fernando Lugo y Venezuela, Hugo Chávez. Además asistirán los príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y su esposa Leticia, y la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton.

Mujica es un ex líder guerrillero que estuvo preso 13 años antes y durante la dictadura que gobernó Uruguay entre 1973 y 1985 por su pertenencia al Movimiento de Liberación Tupamaros, y venció en la segunda vuelta electoral del 29 de noviembre con un 52,39% frente a un 43,51% de Luis Alberto Lacalle del derechista Partido Nacional.

Con la victoria de Mujica, la izquierda uruguaya iniciará su segundo mandato tras el histórico triunfo de Vázquez en las elecciones de 2004. En tanto, durante su gestión, Mujica promoverá la reforma del Estado en medio de fuertes reticencias de parte de los funcionarios del país.

Además, su gobierno tendrá que lidiar fuertemente con los sindicatos, ya que dos líderes de la principal central sindical de Uruguay, el Plenario Intersindical-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), lo criticaron por aceptar el patrocinio de privados para llevar a cabo un espectáculo público al finalizar la ceremonia oficial.

También Mujica propone un gobierno “austero”, capaz de “multiplicar los recursos” del Estado y atraer todas las inversiones posibles, al recibir un país que proyecta para 2010 un crecimiento de 4% y una inflación del 5%.

En su discurso de investidura, que terminó con un “patria para todos y con todos”, Mujica abogó por buscar la “concertación” con la oposición, los empresarios y los sindicatos, por encima del “conflicto”.

Vestido con un traje oscuro, una camisa blanca y un pañuelo del mismo color en la solapa, una indumentaria poco habitual en el ex guerrillero, prometió generar transformaciones por un plazo de “treinta años”, no del Frente Amplio sino del sistema de partidos, que es “sabio y potente”.

Dijo que las aéreas prioritarias de su Gobierno serán la infraestructura, la cultura, la matriz energética, y la seguridad ciudadana. Otras de sus metas será reducir la pobreza, para lo cual apelará a la formación de los jóvenes.

Mujica, ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Vázquez, es un hombre de origen humilde, que vive con su esposa en una “chacra” (granja) en un barrio obrero de las afueras de Montevideo, donde cultivan flores y hortalizas.

Por su militancia guerrillera en los años sesenta y setenta estuvo preso trece años. La mayor parte del tiempo durante la dictadura militar pero también con gobiernos constitucionales en una época de fuerte confrontación social.

Tras el restablecimiento de la democracia se incorporó a la vida democrática de la mano del Movimiento de Participación Popular, uno de los 20 grupos que forman el Frente Amplio, y actualmente el más influyente de este bloque político.

La sombra de su pasado guerrillero volvió a planear, sin embargo, en el acto de transmisión de mando celebrado en la Plaza Independencia. Allí, los trece ministros que ha designado, entre los que hay dos mujeres y dos ex guerrilleros que también estuvieron presos, asumieron sus cargos.

fuente: agencias