• José Ubaldo Izquierdo, periodista independiente, habla desde la libertad.1012677_400

El disidente cubano que eligió vivir en Chile tras 7 años, 4 meses y 3 días preso en las cárceles castristas, viajará el 5 de agosto al país sudamericano. Su intención es que sus hijas estudien en un país latinoamericano y cristiano. “Sé que es un país con raíces profundamente cristianas como yo y que tiene un clima frío que me gusta mucho ya que me hace olvidar la cárcel”.

Emilio Leighton/José Vidanski

Muy cansado pero con muchas ganas de hablar. Así llegó José Ubaldo Izquierdo, disidente cubano y periodista independiente “hecho a golpe de coraje como decimos en Cuba”, quien habló con Eurolatinpress.com en el hotel Princesa de Alcorcón, a 10 kilómetros al sur de Madrid, donde fue destinado por Cruz Roja Española y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

“Han sido muchas horas de vuelo, en total 8 horas y tengo cefalea migrañosa que me molesta pero, compañero, igual podemos hablar. Estoy bastante extenuado. Quiero ducharme y dormir un poco pese a que esto último ya no lo puedo hacer bien. También quiero ver tele, la CNN, conectarme con el mundo ya que no estoy actualizado. Aunque en la prisión conseguíamos Internet de forma clandestina, pero con peligro de que nos mataran”, comenta.

José Ubaldo Izquierdo llegó procedente de La Habana a la capital española en un vuelo de Iberia con otros cuatro ex presos más: Blas Giraldo Reyes Rodríguez, condenado a 25 años y director de la biblioteca independiente ’20 de mayo’; Jorge Luis González Tanquero, condenado a 20 años, miembro del movimiento independentista Carlos Manuel de Céspedes; periodista independiente, y Antonio Ramón Díaz Sánchez (20 años), miembro del Movimiento Cristiano Liberación.

Todos ellos, menos Izquierdo que va a Chile, junto con sus familiares esperan su eventual traslado a otros centros en la geografía española gestionados por las tres ONG que se están haciendo cargo de la situación de todos ellos tras llegar a España: Cruz Roja Española, Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y ACCEM.

“En el aeropuerto de Barajas, apenas pisé suelo español, me entreviste con Francisco Fuenzalida Lizana , encargado de negocios de la embajada de Chile en Madrid y me dijo que el martes o miércoles podría estar volando a Santiago con mi familia. Este fin de semana conoceré más detalles”, adelantó José Ubaldo Izquierdo a Eurolatinpress.com.

Se le escucha eufórico. Le llaman periodistas desde Nueva York y Miami, y nos pide que le volvamos a llamar. A los veinte minutos vuelve a coger el teléfono y mientras responde a las preguntas del periódico se escucha a sus tres hijos jugando: dos mujeres y un varón. A lo que se suman su mujer Yamilka Morejón, sus suegros y un sobrino que viajarán con Izquierdo a Chile. En total 8 personas llegarán a Santiago a más tardar el jueves de la próxima semana.

“El encargado de negocio me dijo que me preparara para la locura del viaje a Chile porque si de Cuba a Madrid fueron 8 horas, de Madrid a Santiago de Chile son 14 horas”, comenta con sorna.

Su llegada a Chile ha sido gestionada por el diputado demócrata cristiano Patricio Walker y el abogado cubano residente en Chile, Mijail Bonito. El parlamentario consiguió un departamento amoblado y el compromiso de un alcalde de la Región Metropolitana para darle trabajo.

Cárcel por informar

Ubaldo Izquierdo ya tiene 44 años, “estoy más gordo y canoso”, nos dice. A los 37 ingresó en las mazmorras de los Castro y más de siete años en la cárcel cambian a cualquiera. “Mis artículos se pueden leer en www.cubanet.org, que tienen sede en Miami. A este medio web le enviaba notas sobre la salud pública, la educación y el medio ambiente. Siempre denunciaba los problemas del gobierno en cuanto a la falta de profesores, de atención en los hospitales”, comenta.

“Yo fui condenado a 16 años de cárcel por el artículo 91 del código civil castrista: Atentar contra la soberanía y estabilidad de la patria”, declara el periodista cubano de la agencia Decoro que terminó detenido durante la violenta ola represiva del 18 de marzo.

Añade que “la cárcel es una experiencia bastante desagradable. Los presos comunes se les permitían ciertos beneficios que nosotros por ser disidentes no teníamos pero al final no nos importaba porque no queríamos nada de este sistema estalinista”.

El artículo 91, que fue creado frente a la Ley Helms Burton de EE.UU dice que “el que en interés de un Estado extranjero ejecute un hecho con el objetivo de que sufra detrimento la independencia del Estado cubano, o la integridad de su territorio, incurre en sanción de privación de libertad de 10 años a 20, o muerte”.

El disidente cubano pasó por varias celdas. Primero en 2003 estuvo en la cárcel de Kilo ½, luego en la de Kilo 8 para terminar en 2004 en la de Guanajay. “Todos los presos nos vitoreaban cuando íbamos por los pasillos hacia la salida de la prisión. A cada paso me abrazaban. Era hermoso”, contó.

Sin embargo, esta salida rápida de 20 disidentes a Madrid y que llegará a más de 50, no deja completamente satisfecho a Izquierdo. “La verdad es que los Castro quieren librarse de los disidentes pero especialmente de las ‘Damas de Blanco’ que son las grandes luchadoras como también nuestras esposas que luchan día a día para encontrar libertad. Ellas son mujeres muy valientes que desafiaron con amaneceres a las armas del ejército”, señala el liberado en una declaración más parecida a un discurso político.

Asegura Ubaldo Izquierdo que ellos no han sido liberados en Cuba sino que se les dejó en el aire. “Nosotros estamos libres también gracias al mártir Martín Orlando Tamayo y al compañero que realizó una huelga de hambre de cuatro meses que casi lo llevó a la muerte, Guillermo Fariña… La verdad es que el gobierno cubano quiere limpiar las cárceles de presos políticos…Las cárceles cubanas son un infierno. Día a día hay abusos en las prisiones. Es un cementerio de gente viva. Los presos de drogan con psicofármacos, mezclan pastillas para sobrevivir. En ellas vivimos muchos años con connotados asesinos, con pederastas. Tenías que mirar a todos lados para que no te mataran cuando caminabas por los pasillos de la prisión”, dice.

Chile, Neruda y el frío

“Primero debo llegar a Chile para ver cómo debo seguir mi lucha por la libertad del pueblo cubano. Si bien no se de ningún comité cubano en Chile, quiero seguir participando para conseguir la libertad de la patria aunque no me dejen volver nunca más a mi tierra”, explica Izquierdo

Su ansiedad por llegar a Chile se le nota en el teléfono. Sus ganas por contar como lo mal que está Cuba, le hacen hablar muy rápido. “Chile es un país al que siempre he admirado por su cultura, su geografía, y algunas más cosas que alcance estudiar en la cárcel sobre su historia. Admiro mucho a Neruda, a Mistral”, declara.

“El país lo elegí por sus dos decenios de Democracia que han vivido y que mantienen, respetan y defienden sus ciudadanos, después del término de dictadura de Pinochet. Chile es un paradigma en América Latina y era el país que más me gustaba del continente para que estudiaran mis hijas. No quería Miami ni Usa, porque mis hijas son latinoamericanas y deben seguir estudiando en su idioma. Una tiene 9 años y la segunda está por entrar en el kindergarten”, señala.

Su venida al país se fraguó luego de que su mujer conversara con la Iglesia Católica cubana que estaba en las negociaciones con el gobierno cubano y el gobierno español para liberar al grupo de disidentes de las cárceles.

“En ese momento, manifestamos nuestro deseo de viajar a Chile, ya que es un país con raíces católicas, que es la religión que profeso porque soy profundamente cristiano. En Chile quiero estudiar periodismo y así se lo dije al senador demócrata cristiano Patricio Walker. Quiero aprender más de la profesión porque yo me hice corresponsal a golpe de coraje como se dice en Cuba”, explica.

El disidente está informado de que en América Latina todavía la dictadura de los hermanos Castro tiene mucho apoyo en la izquierda de la región.
“Mi colega de la agencia Decoro, Óscar Mario González me comentó que iba a ir a Chile, un país donde la izquierda es muy pro castrista y lo apoya con fuerza. No me preocupa. Vamos a ver quién gana la batalla democrática, la cuál será muy larga. Aunque quede uno sólo seguiremos luchando. Nunca nos cansamos y eso provocó muchos dolores de cabeza al poder castrista”, arenga.

Mantener posición común europea

Izquierdo fue preso político por haber adherido a una reforma legal, conocida como proyecto Varela, que buscaba ampliar las libertades en Cuba. La seguidilla de detenciones a disidentes en 2003, que fueron sentenciados en juicios sumarios, ha sido apodada como la Primavera Negra.

El gobierno de Raúl Castro anunció que liberará a 52 presos políticos en un plazo máximo de cuatro meses, fruto de un proceso de diálogo con la Iglesia Católica de la isla y apoyado por España. Estos presos son los que quedaban aún en la cárcel del llamado Grupo de los 75, disidentes condenados a penas de hasta 28 años.

“No creo que Raúl Castro cambie nada. Ahora ha salido Fidel Castro a la luz pública para dirigir un barco que va a la deriva. Hay una lucha entre facciones de los hermanos y los cambios que Raúl intentó hace no han dado resultado. La economía es una completo desastre y el país cada día va a peor”, dice Izquierdo.

Para el periodista, pese al acuerdo de liberación de 52 presos políticos, la posición común europea no se puede levantar ya que hasta ahora el gobierno cubano no ha hecho nada para terminar con la represión política y policial. “Se detienen a personas por vender caramelos en las calles. El país no funciona en nada. La gente lucha por vivir”, reflexiona.

Dentro de puntos fundamentales de la posición común está la liberación incondicional de todos los presos políticos; fortalecer el apoyo a los disidentes que reclaman apertura democrática en donde están contemplados los derechos humanos, la libertad de información, de movimiento y de disentir del gobierno de los Castro.

Sobre el embargo norteamericano, Izquierdo reconoce que afecta a muchos cubanos, pero replica que este es utilizado por el poder para mantener la dictadura estanilista.
“Los castro deben permitir elecciones libres y terminar con la represión contra el pueblo. Debemos cambiar la constitución del 70 y recuperar los derechos civiles que teníamos en los años 40”, concluyó.

foto:; agencias