• El gobierno de Rodríguez Zapatero toma de ejemplo el modelo austríaco donde no se penalicen loszapatero contratos temporales, las empresas generen un fondo de indemnización por despido y se valore en los contratos indefinidos, con carácter transitorio y excepcional, la “exención” de una parte de los costes extintivos de los despidos colectivos y objetivos, “sin afectar a los derechos de los trabajadores”.
  • La propuesta del Ministerio de Trabajo que entregó ayer a las patronales CEOE y CEPYME y a los sindicatos CCOO y UGT en la mesa de seguimiento del Diálogo Social sostiene que es necesaria la implantación del modelo austriaco, donde las empresas crean un fondo de indemnización por despido para los trabajadores que pueden llevarse a su nuevo puesto.
  • Asimismo, para favorecer a los jóvenes, el Gobierno quiere centralizar las bonificaciones en los de 16 a 30 años con especiales problemas de empleo.

En el documento del ministerio de Trabajo destaca sobre el modelo austriaco que es una fórmula que podría incrementar la estabilidad en el empleo y una movilidad laboral “más sana”, aunque el gobierno no explica cómo se habría de implantar en el mercado español.

El modelo austriaco se plantea ante el grave problema de desempleo que tiene España de 19% y especialmente por la dualidad entre trabajadores fijos y temporales.

Para el Gobierno Socialista este nuevo escenario supondría profundizar en la mayor claridad de las causas de los despidos económicos y en cómo deberían regularse ciertas prácticas que han “desnaturalizado” los procedimientos de finalización de contratos.

Por su parte, el Gobierno pide que se elimine la posibilidad de realizar horas complementarias y apuesta por las modalidades de horario cierto y fijo de trabajo, sin posibilidad de alterarlo, y otra en la que el empresario podría cambiarlo con un preaviso mínimo a determinar y en el que se podrían acordar horas extras.

Asimismo, las bonificaciones a la contratación quedarían limitadas a los de horario cierto y fijo celebrados con carácter indefinido, como también se mantendrían también para los de duración determinada actualmente bonificados (discapacitados, víctimas de violencia de género y personas en exclusión social).

Además, plantea en materia de contratos de formación que la edad máxima de sus beneficiarios se eleve de 21 a 24 años, que tengan una exención total de las cotizaciones de empresarios y trabajadores durante toda su vigencia siempre que no sean de sustitución de plantilla, que tengan reconocida la prestación por desempleo y que el salario sea el equivalente al mínimo interprofesional en el segundo año de vigencia.

fuente: agencias