Gigliola Cinquetti mostró en Madrid que es la cantante de la eterna edad

La creía retirada. Pero hace un par de semanas aparece un cartel con su nombre anunciando actuación en Madrid. Pensé irónicamente si “tenía ya edad”, al menos para visitarnos después de tanto tiempo.

Por Juan Manuel Moratinos

El caso es que Gigliola Cinquetti, aquella tierna adolescente de Verona que de forma precoz y fulgurante saltó a la fama mundial ganando el Festival de San Remo y de rebote el de Eurovisión en el mismo año (1964) con “Non ho l’età (per amarti)”, se nos aparece por aquí para reverdecernos viejos días de inocencia (pues quiérase o no, hemos crecido) y recordarnos que, aun compaginando su actividad como presentadora de la RAI, sigue en activo cantando y grabando nuevos discos.

cantante italiana Gigliola Cinquetti  concierto en Madrid

cantante italiana Gigliola Cinquetti concierto en Madrid

Reconozco que venía al teatro Fernán Gómez con el prejuicio de encontrarme a la chica cándida y decorosa de voz suave de entonces que nunca rompió un plato; pues aunque diversos éxitos posteriores la mantuvieron en el candelero hasta bien entrada la década de los ’70, ninguno de ellos rompía con esa imagen tierna que prefiguró el tema que la lanzó a la fama.

La primera sorpresa al verla salir a escena -acompañada por una banda de 6 músicos liderada por el pianista y director Valter Sivillotti, junto a un batería, una bajista, un guitarrista, un organista y una vocalista de apoyo-, es su esbelta y fina figura que a media distancia choca de lleno con la teórica imagen de una mujer que está a punto de entrar en los 70, con su largo pelo suelto y ataviada con blusa blanca, pantalón y tacones.

El repertorio

Dado que discográficamente sigue en activo, no era extraño que la artista italiana nos obsequiara con varias canciones de su último álbum “20.12” (referencia al día y mes de su nacimiento). Llama la atención la excelente factura de algunas de estas piezas, como “Sei” y “Lacrima in un oceano”.

Pero lógicamente, todos queríamos escuchar sus éxitos de siempre, y poco a poco fue desgranándolos: desde el bello lirismo de “Si” -con el que a punto estuvo de volver a ganar Eurovisión en 1974, diez años después de su glorioso debut; sólo Abba con “Waterloo” se lo impidió- al amable ritmo de pasacalles de “Tú bailas en mi mente” o al apasionado “Dio come ti amo” que, a la par con el gran Domenico Modugno, triunfara en San Remo en 1966. O el célebre “La lluvia”, con un atractivo ritmo de samba en el estribillo. También se agradeció escuchar su hit de 1973 “A las puertas del cielo” (el sugerente riff de piano). Antes, ya había arrancado palmas al ritmo de “Qué tiempo tan feliz”, esa vieja melodía zíngara que la británica Mary Hopkin popularizara a finales de los años ’60; o el vodevilesco “Pepito en Pennsylvania”, con su quijotesca letra, preludio sin duda de aquel “Gigi l’amoroso”.

Lo mejor de la noche

En general, la voz de Gigliola Cinquetti no sólo se conserva intacta, sino que su timbre de contralto ha ganado en intensidad y empaque (en ciertos momentos me recordaba a Liza Minnelli), más allá de la suavidad y aparente fragilidad que siempre le ha caracterizado.

Aparte de eso, resaltar los temas de su nuevo álbum, el aludido “Si” y el atrevimiento y galanura con que abordó un tema tan peligrosamente trillado como “Guantanamera”, salvado también en gran medida por el personalísimo arreglo a cargo del maestro Sivillotti. Incluso su versión del popular bolero de Lorenzo Barcelata “María Elena” sirvió para lucimiento de su voz.

Lo menos bueno

Su versión de “Chiquitita” de Abba no sólo no aportó nada a la original sino que ahondó en cierta ñoñería que arrastra de fábrica esta canción (sólo redimida por las incomparables voces del cuarteto sueco). Tal vez el concierto habría tenido aún más interés si se hubiera ceñido más a sus temas, sin tirar tanto de versiones de otros.

El resto

El encanto en escena de esta mujer es innegable y sigue vigente, y al final el público se lo reconoció. En realidad, hace mucho que queríamos oírla… Pero claro, ¿qué pasaba con la canción que faltaba? Tras los aplausos de despedida planeaba el morbo (casi rayando la chanza) de saber si, ya a sus años, se iba a atrever con ella.

Gigliola vuelve a escena y se arranca con las primeras estrofas de “Yesterday”. De pronto, una pausa: el piano marca los acordes de entrada y la guitarra acústica comienza a trenzar el arpegio… Y ahí está: “No tengo edad”. Lo curioso es que seguíamos oyendo la misma voz de siempre, desde una garganta con 53 años más, dentro de un cuerpo que aparentaba 30 años menos. Y ni morbo, ni chanza: de repente uno se da cuenta de que esta mujer no sólo tiene edad para lo que quiera, sino que suena hermosamente atemporal. Como una dama más de la música italiana contemporánea, llámese Mina, Patty Pravo, Iva Zanicchi, Laura Pausini… Voy a comprarme su nuevo álbum, porque creo que la Cinquetti tiene aún muchas cosas que decirnos.

Author: Prensa

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *