La exposición “Los impresionistas y la fotografia” que se inauguró en el Museo Thyssen estará abierta hasta el 26 de enero de 2020. Esta explora la influencia de esta nueva técnica en la pintura de finales del XIX.

Por María Eugenia Román

Paloma Alarcó, jefe de conservación de pintura moderna del Thyssen, explicó en la presentación a los medios de comunicación que “su aparición cambió radicalmente el modo de contemplar el mundo y de representar la realidad por parte de los artistas. Particularmente de los pintores impresionistas».

Alarcó agregó que «esta exposición quiere descubrir la repercusión que la invención de la fotografía tuvo en el desarrollo de las artes plásticas en la segunda mitad del siglo XIX. Sin olvidar la polémica que suscito su aparición entre pintura y fotografía».

Estructurada en nueve apartados la muestra reúne obras de pintores como Edouard Manet, Claude Monet, Edgar Degas, Camille Pisarro, Pierre-Auguste Renoir, Eugene Boudin o Frederic Bazille. Además de fotógrafos como Edouard Baldus, Olympe Aguado, Paul Berthier, Charles Marville, Constant Puyo, Achille Quinet, Eugene Atget o Gustave Le Gray.

En total son 66 oleos y obras sobre papel y más de 100 fotografías. De esta manera ilustra como las imágenes captadas mecánicamente surtieron a los pintores una reveladora inspiración técnica. Especialmente en cuanto a la observación de la luz o la exploración de la espontaneidad. A la vex que les sugirieron encuadres asimétricos o nuevos efectos lumínicos.

IMPRESIONISTAS: NATURALEZA CAMBIANTE

Hay que destacar que los impresionistas sabían que la naturaleza era cambiante de la realidad, que se modificaba y se desvanecía. Por ello la fotografía se mostró para los artistas como una victoria simbólica de los hombres sobre la temporalidad. Ya que tiene la capacidad única de suspender el tiempo y de mantenerlo vigente de manera indefinida. Además propicio una revolucionaria transformación de su representación pictórica

La exposición tiene nueve capítulos temáticos. Mientras la visitamos podremos apreciar la confluencia de intereses de pintores y fotógrafos. También muestra esa nueva mirada a la libertad artística que caracterizó a la sociedad mediatizada por la renovada cultura visual que trajo la fotografía.

Todos los episodios están dedicados al bosque, las figuras en el paisaje, el agua, el campo, los monumentos, la ciudad, el retrato, el cuerpo y el archivo.

EL ARTE Y LA TECNOLOGIA

En tanto, Samsung y el Museo Thyssen Bornemizsa se han unido para ampliar los horizontes del arte a través de la tecnología. Durante el tiempo que dure la exposición el museo madrileño contará con su televisor Samsung the Frame como colaborador tecnológico.

Todos los usuarios de los televisores The Frame podrán disfrutar en el salón de su casa la obras“El espejo psique de Berthe Morisot, «El Bosque de Marly» de Camille Pisarro; «El deshielo en Vetheuil» de Claude Monet. Asimismo, podrán visualizar La «Mujer con Sombrilla en un jardín» de Pierre-Auguste Renoir». También las «Bailarinas basculando» de Edgar Degas o «El parque de los leones en Port Marly» de Camille Corot.