El embajador de Rusia en España, Yuri Korchagin, advirtió en el desayuno informativo organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum sobre el riesgo real de que el mundo vuelva a vivir un periodo de Guerra Fría como el que tuvo lugar entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la disolución de la URSS en el siglo XX.

El embajador sin embargo destacó que que Rusia actualmente es una democracia “joven e imperfecta” y que no será un enfrentamiento ideológico. Korchagin aseguró que su país tiene como objetivo “mejorar las relaciones” con EEUU tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, ya que tanto Rusia como Estados Unidos son dos “grandes potencias” con el “mayor arsenal nuclear del mundo” y de ellos depende la estabilidad mundial.

El embajador dejó claro que ambos Vladimir Putin y Trump no se conocen y que únicamente han mantenido una conversación telefónica en la que expusieron sus distintos puntos de vista sobre la agenda internacional. “Las relaciones (entre Rusia y EEUU) deben ser amistosas y equitativas, entendiendo que cada parte tiene sus intereses”, sentenció.

Otro tema que abordó Korgachin fue la visita que hizo la líder del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, al Kremlin para entrevistarse con Putin, “No veo dónde está lo malo de reunirse con ella”, dijo

A su vez, defendió que Rusia apuesta por el “diálogo multipolar” y el “multilateralismo” en la escena internacional y celebró que la canciller alemana, Angela Merkel, reconociera recientemente que Rusia es la “frontera” y el “vecino” de Europa. “Sin Rusia, habría caos en Europa”, aseveró.

Occidente denigra a Rusia

El embajador de Rusia en España, Yuri Korchagin, también criticó que todo el dinero que invierte Occidente en hablar mal y denigrar a Rusia sería suficiente para reconstruir Siria y Libia. Agregó que Occidente se ha dedicado a “perseguir” a Rusia desde los “albores” del Siglo de las Luces.

“Actualmente se vive un tiempo de mentiras en el que las noticias falsas están matando la mente humana”, dijo. Añadió que tras la disolución de la URSS en 1991 hubo quien vaticinó el “fin de la historia”. “Les gustaba tanto el mundo (de 1991) que querían quedarse ahí”, comentó.

El diplomático dijo que actualmente existen dos “tendencias contradictorias” a la hora de referirse a Rusia. Por un lado, la de quienes lo tratan con “aparente menosprecio” considerándolo una potencia regional “intrascendente” económicamente “destrozada” y, por otro lado, la de quienes lo ven como un país con un poder “omnímodo” capaz de interferir en los procesos electorales de terceros países.

“Sin Moscú, no se puede resolver ningún problema internacional”, sentenció Korchagin.

Finalmente el embajador atribuyó a Rusia la salvación de la ciudad siria de Alepo y  la vida de “136.000 civiles” y comparó la situación de Mosul (Irak) donde hay una  “catástrofe humanitaria” de “mayor escala” que en Siria, con una pérdida de “380.000 civiles” desde la intervención de la coalición internacional contra las terroristas del autodenominado Estado Islámico (EI) para liberar esa ciudad.