• La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que pidió urgentemente a Estados Unidos que suspenda las deportaciones a Haití de personas de origen haitiano que padecen enfermedades graves o que tienen familiares en Estados Unidos.

Según informó CIDH «tras el desastre natural que azotó a Haití el 12 de enero de 2010, el gobierno de Estados Unidos suspendió las deportaciones a ese país de personas con sentencias o cargos criminales. De acuerdo a la información recibida, el gobierno anunció el 9 de diciembre de 2010 el levantamiento de dicha suspensión, y los medios de comunicación informaron que el 20 de enero de 2011 se reanudaron las deportaciones de haitianos con antecedentes penales».

Ante esta situación, la organización por DD.HH creeq ue la deportación a Haití de personas que sufren enfermedades graves puede poner en riesgo sus vidas, considerando la crisis humanitaria que persiste en el país y, en especial, las condiciones de detención en las cárceles y penitenciarías.

La Comisión se basa en informes que detectaron que «los centros de detención en Haití están superpoblados, y la carencia de agua potable y de instalaciones sanitarias e higiénicas adecuadas facilitaría la transmisión de cólera, tuberculosis y otras enfermedades. Asimismo, preocupa a la CIDH que al llegar a Haití, las personas con enfermedades graves podrían permanecer detenidas sin acceso a alimentos, agua potable y tratamiento médico adecuado. En este sentido, organizaciones de defensa de inmigrantes en Estados Unidos han informado que una persona de origen haitiano deportada a Haití el 20 de enero de 2011 murió en una cárcel de ese país por causas aún no determinadas oficialmente, tras sufrir síntomas de cólera».

También se suman los casos de personas con procesos pendientes de deportación que tienen familiares directos, inclusive hijos, en Estados Unidos, y que varias de estas personas no tienen ningún familiar en Haití.

«En virtud de las anteriores consideraciones, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos insta a Estados Unidos a suspender las deportaciones a Haití de personas con enfermedades graves o que tienen lazos familiares en Estados Unidos. Esta suspensión debería mantenerse hasta que Haití pueda garantizar que las condiciones de detención y el acceso a tratamiento médico cumplen con los mínimos estándares aplicables, y hasta que los procedimientos de determinación y de revisión de las deportaciones puedan tomar en cuenta de manera adecuada el derecho a la vida familiar y los lazos familiares que tienen en Estados Unidos las personas sujetas de proceso de deportación», concluyó la ONG.