• En una carta enviada al ministro de Interior, Eli Yishai, que publicó el diario «Haaretz», 500 académicos, estudiantes e intelectuales judíos chomskyhan protestado por «el trato humillante que el gobierno israelí ha dado a un civil que intentaba entrar en su territorio. Protestamos el daño y la falta de respeto a la democracia que su ministerio y el Gobierno israelí han causado».
  • La condena conjunta es debido a la decisión de Israel de prohibir la entrada a territorio palestino al lingüista, matemático, filósofo y analista político, Noam Chomsky, la consideran una violación de los principios democráticos.
  • La semana pasada, el pensador anarquista estadounidense Noam Chomsky de 81 años, intentó entrar en el territorio ocupado de Cisjordania para dar una conferencia en la Universidad de Bir Zet y entrevistarse con el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Salam Fayad, entre otras actividades, sin embargo, al llegar al paso de Allenby, en la frontera con Jordania, agentes israelíes que conocían sus posturas de izquierda lo interrogaron durante varias horas y finalmente le denegaron la entrada.

«Rechazar la entrada de una persona cuyas ideas políticas pueden ser inaceptables para algunas personas causa un serio daño a la democracia..uno de los principios básicos de la democracia… es no silenciar las voces de aquellos que expresan una opinión diferente a la de la mayoría», critica la carta enviada al ministerio del Interior judío.

Si bien Chomsky es de origen judío y vivió una temporada en Israel en la década de los cincuenta donde participó en los Kibutz (campamentos comunitarios precursores del comunismo), siempre ha criticado a los gobiernos israelíes por sus políticas hacia los palestinos y califica a Israel de «estado totalitario».

Por su parte, entre los firmantes de la carta están conocidos académicos locales como el filósofo Asa Kasher, uno de los redactores del código ético del Ejército, Avishai Margalit, Yehuda Shenhav, Nurit Geretz o Anat Matar, así como el poeta Aharón Shabtai.

«Conozco a Chomsky desde hace muchos años. Conozco bien sus opiniones, sus libros de lingüística, filosofía y también en política. No me identifico con la mayoría de sus ideas, pero no veo ningún peligro en que las exponga abiertamente, no hay ningún peligro de que vaya a incitar a nadie a acciones violentas o ilegales», dijo Kasher.

«A ningún gobierno le gusta lo que digo»

Según declaró Chomsky al diario israelí Haaretz, los policías fronteraizos, que “retransmitían las preguntas del ministerio (israelí) del Interior”, fueron “muy educados”, pero igual le impidieron pasar.

“Al gobierno no le gusta el tipo de cosas que usted dice”, reveló Chomsky sobre lo que le dijeron los soldados y sin perder su habitual sentido de la ironía, replicó “¿acaso ustedes conocen un solo gobierno en el mundo al que le guste las cosas que yo digo?”.

Chomsky agregó a el periódico que “el comportamiento de Israel me recuerda el de Sudáfrica en los años de 1960, cuando comprendió que ya estaba considerado un paria por el gobierno apartheid, pero pensó que solucionaría el problema con mejores relaciones públicas”.

Al final la clase se convirtió en una videoconferencia transmitida en vivo desde Amman, Jordania, por la cadena árabe Al-Jazira, con repetición también en Israel, que fue escuchada atentamente por un centenar de alumnos en Birzeit.

más info: www.chomsky.info

fuente: agencias