• La Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir) denunciará el próximo día 27 ante la Fiscalía General del Estado alrededor de 400 supuestos casos de “hijos robados” entre 1920 y 1990 en clínicas privadas y públicas de toda España, informó EFE.
  • El abogado de Anadir, Enrique Vila, pedirá que cada fiscalía provincial abra diligencias para la investigación penal de los supuestos casos de robos de niños recién nacidos y remita la información a la Fiscalía General del Estado. “Se convirtió en un negocio y por cada niño se pagó desde 50.000 pesetas a un millón”, informó Vila.
  • La Asociación quiere determinar las responsabibilidades penales del personal de decenas de clínicas y centros sanitarios en toda España, muchos públicos y todavía en funcionamiento, como el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, La Fe de Valencia o las maternidades Santa Cristina y Provincial de Madrid.
  • El abogado agregó que “las cerca de 400 denuncias pertenecen a asociados de Anadir, pero en toda España podrían haberse producido unos 300.000 casos, según cálculos realistas”.
  • TVE dio a conocer en un reportaje como las investigaciones realizadas por un grupo de afectados han sacado a la luz una trama de tráfico de niños que pudo llegar a vender hasta 30.000 bebés entre los años 60 y principios de los 80 en varias clínicas españolas.

Los casos de bebés robados en España desde hospitales públicos y privados como los que pertenecían a la iglesia católica no paran de salir a la luz pública. La Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir) ha denunciado la situación y a través de su abogado determinó denunciar a la Fiscalía General del Estado alrededor de 400 supuestos casos de “hijos robados” entre las décadas de los años 20 y 90.

“En los quince años que llevo investigando los orígenes biológicos de niños adoptados como yo me he encontrado con que alrededor del 15% de las consultas proviene de una persona que sabe que no es hijo de sus padres porque, en algunos casos, éstos le han contado que lo compraron, y en España hay cerca de dos millones de adoptados”, explicó Enrique Vila.

Agregó el profesional que “estoy convencido de que hay cientos de miles de adopciones irregulares o casos de niños robados, lo que sucede es que están empezando a surgir a la luz pública, la gente se atreve a denunciar su caso al comprobar que en las clínicas en las que nacieron se pudieron producir otros casos”.

Enrique Vila cree que “se trataba de una mafia organizada que actuó una vez eliminadas las leyes franquistas que permitían entregar bebés de madres republicanas detenidas a familias afines al régimen. Esto se convirtió en un negocio y por cada niño se pudieron pagar desde 50.000 pesetas a un millón”,

Según confirmó Vila, “se engañó a las madres diciendo que sus hijos habían fallecido para entregarlos a otras familias en ciudades lejanas. Esto exigía la labor de intermediarios, y por eso creemos que se trataba de una mafia organizada. Muchos niños madrileños acabaron en la Comunidad Valenciana, y otros fueron robados en Ceuta o Melilla y fueron adoptados en la península”.

“Tengo muy claro que los delitos no han prescrito y que se pueden perseguir por ser permanentes, ya que los hijos robados siguen inscritos como hijos falsos y persiste el delito de quienes les inscribieron…quienes participaron en estos hechos se sentarán en los banquillos, y se puede dar el caso que incluso muchos padres lo hagan por falsedad documental, aunque lo más grave fue el robo de los niños con violencia o engaños”, señaló

Para ANADIR, la responsabilidad  es de médicos, enfermeras y muchas veces personal del clero, “ya que muchas veces las monjas eran las auxiliares de los hospitales”, dijo el abogado del colectivo.

Es más, en su opinión, la iglesia ” aplicó una piedad mal entendida al quitar niños a gente inculta, con pocos medios, de izquierdas o ateos para darlos a ‘familias bien'”.