• El primer ministro británico, David Cameron, advirtió que el déficit público del Reino Unido está en «peor» situación de lo que se estimaba en un principio, por lo que el david-cameronproblema afectará el «modo de vida» de toda la población. El presupuesto del Estado británico será dado a conocer a los ciudadanos el próximo 22 de junio.
  • El líder conservador señaló en una rueda de prensa en la localidad de Milton Keynes, en las afueras de Londres, que las finanzas públicas de Inglaterra tienen un déficit de 156.000 millones de libras, unos 177.840 millones de euros. Por ende, se generarán recortes que afectarán especialmente al área de informática del Gobierno, así como a los capítulos relativos a viajes de funcionarios públicos, ayudas financieras para los recién nacidos y a los asesores externos financiados por la Administración pública
  • El reciente primer ministro en su discurso llegó a comparar al Reino Unido con Grecia si no actuaba rapidamente para detener la sangría de en las arcas del estado inglés. Cameron afirmó también que «si no hay recortes en el gasto público, el Tesoro tendrá que pagar 70.000 millones de libras (79.800 millones de euros) en intereses de la deuda en cinco años». Una cantidad que supera a lo que se invierte en áreas como la educación, el transporte y las medidas contra el cambio climático, agregó Cameron.

David Cameron tras anunciar al pueblo inglés que las finanzas del país estaban muy deterioradas acusó al anterior Gobierno laborista de gastar de manera «excesiva», y dijo que la actual administración de coalición tendrá que poner las cosas en orden. Es más, denunció que Gordon Brown «se negó a publicar información» sobre las cuentas públicas. «Es un problema anterior a la recesión, causado por el gasto gubernmental y unos planes que gastaban más de lo que se podría permitir», añadió.

Así, criticó que el modelo económico de los laboristas era «insostenible», ya que estaba basado en el boom de los servicios financieros, «que era en parte una ilusión»; en el auge de la inmigración, cuando «ya no es posible seguir trayendo más y más gente»; y en un elevado gasto gubernamental «que alguien al final tiene que pagar».

El primer ministro, declaró a los medios también que el Gobierno de coalición entre conservadores y liberal-demócratas ha tenido acceso a los libros contables, que muestran que el problema «es mayor de lo que pensábamos».

«La forma en la que afrontamos estas cosas afectará nuestra economía, nuestra sociedad, ciertamente nuestro modo de vida», precisó. «Las decisiones que tomemos afectará a cada uno en este país. Y los efectos de estas decisiones nos acompañarán durante años, tal vez décadas por delante», advirtió. Es por ello, dijo, que el Gobierno quiere explicar a la población la situación en la que están las finanzas públicas de manera «transparente, responsable y justa».

«Yo quiero que este Gobierno lleve adelante un plan inevitable de reducción del déficit británico de manera que fortalezca y una al país», subrayó el primero ministro.

fuente: agencias