En “Mientras dure la guerra” el director hispano chileno Alejandro Amenábar nos sumerge en la ciudad de Salamanca en 1936. Año de la sublevación militar que derrocará a la segunda república prometiendo traer orden a la convulsa situación que se vivía en el país.

El filme muestra los últimos meses de la vida de Miguel de Unamuno, su apoyo inicial al golpe de Franco, el famoso incidente en la Universidad de Salamanca cuando tilda la guerra de “incivil” y su vencer no es convencer” declaraciones que pasarían a la historia de España.

Por María Eugenia Román

Amenábar compone un guión excepcional y lo pone en manos de un elenco en estado de gracia al que sabe dirigir estupendamente. Es su séptimo largometraje, el segundo que rueda en España tras Mar Adentro (2004)

La pelicula, que se estrenó este 27 de septiembre en cines de España, está protagonizada por Karra Elejalde, que compone un escritor y filósofo lleno de fuerza, irónico con mucha guasa. El legionario Millan Astray, encarnado por Eduard Fernández que consigue un aspecto físico que impone, fuerte tal como un showman mostrando sus heridas, cantando «El novio de la muerte” y mandando la legión.

En tanto, Santi Prego es el general Franco, excelente en su caracterización con una apariencia de “un pobre hombre”.

MIENTRAS DURE LA GUERRA
DIRECCION : ALEJANDRO AMENÁBAR
DISTRIBUIDORA : BUENA VISTA INTERNACIONAL

Los personajes secundarios no son menos importantes: está Patricia López Arnaiz e Inma Cuevas dando vida a las hijas de Unamuno. A Mireia Rey como Carmen Polo, a Tito Valverde como Cabanillas y a Luis Zahera como Atilano Coco, por nombrar algunos de los roles imprescindibles.

«En ‘Mientras dure la guerra’ he querido mostrar a Franco con sus impedimentos y como alcanza sus logros con astucia”, ha dicho el director. Mientras agrega “espero que mi película no sea partidista. Mi generación nunca pensó que la guerra le tocaría, ni directa ni indirectamente, pero al analizar la historia de mi familia (con su partida a Chile y posterior regreso), me di cuenta de que estoy marcado por dos golpes de estado».

El cineasta nos presenta un Miguel de Unamuno muy humano, con errores y aciertos. Donde uno de sus mayores errores fue defender el golpe de estado. Eso le pesó durante muchos años, y eso lo confesó abiertamente cuando habló en la paraninfo de la Universidad Complutente. Se le ve dubitativo, lleno de dudas. No valoraba para nada a Franco. Tampoco Franco era valorado por Hitler, que ni siquiera se fiaba de él. Pero si contaba con la confianza y la adhesión de Millan Astray.

Amenábar humaniza a los líderes fascistas, sin llegar a ridiculizarlos. A Franco lo muestra con todos sus impedimentos, su cuerpo y su voz aguda. Pese a ello llega a mandar España. Franco quiere que se vean sus limitaciones.

Es muy especial la música en esta película, y cuya partitura ha hecho el propio Amenábar inspirándose en Manuel de Falla y el Maestro Joaquín Rodrigo.

UNAMUNO ESTA MÁS VIVO QUE NUNCA

«Quería confrontar a los espectadores con los símbolos nacionales porque tenemos un problema de identidad y en la película he querido ahondar en por qué sucede eso. Esta película es muy especial para mí al tratarse de la primera que ruedo en mi país después de mucho tiempo», explicó Amenábar.

Para el director el filme sobre todo es especial porque «además de contar algunos hechos históricos que muchos habrán olvidado y otros ni siquiera conocíamos, apela muy directamente a nuestro presente y nuestra condición como ciudadanos que conviven, discuten y a veces, lamentablemente, se destruyen».

«Siento que la historia de Unamuno está hoy más viva que nunca, como si él siguiera dudando y hablándonos sobre cuestiones esenciales: quién o qué nos representa, de dónde venimos y, sobre todo, hacia dónde queremos dirigir esa enorme y compleja comunidad de vecinos llamada España”, concluyó Alejandro Amenábar