Alejandro Amenábar vuelve a rodar en español y ha elegido una historia ocurrida durante la Guerra Civil. En esta ocasión el protagonista de su nueva obra «Mientras dure la guerra»  es el escritor Miguel de Unamuno. En 1936 el creador vasco decide apoyar públicamente la rebelión militar que promete traer orden a la convulsa situación del país. Sin embargo, la situación le desbordará por ser antimilitarista.

La película de Alejandro Amenábar llegará a los cines de España el próximo 27 de septiembre

El director, que se hizo conocido por el thriller Tesis, señaló que “esta película es muy especial para mí al tratarse de la primera que ruedo en mi país después de mucho tiempo. Pero sobre todo es especial porque son algunos hechos históricos que muchos habrán olvidado y otros ni siquiera conocíamos».

Alejandro Amenábar explicó que la historia apela muy directamente al presente de España. «Nuestra condición como ciudadanos que conviven, discuten y a veces, lamentablemente, se destruyen. Siento que la historia de Unamuno está hoy más viva que nunca. Como si él siguiera dudando y hablándonos… hacia dónde queremos dirigir esa enorme y compleja comunidad de vecinos llamada España”.

En tanto, los actores españoles en los que ha confiado el ganador del Oscar con «Mar Adentro» son Karra Elejalde (Unamuno), Eduard Fernández (Millán Astray) y Santi Prego. A ellos se suman Nathalie Poza, Patricia López, Luis Bermejo, Tito Valverde, Inma Cuevas, entre otros.

Sinopsis: 

España. Verano de 1936. El célebre escritor Miguel de Unamuno decide apoyar públicamente la rebelión militar que promete traer orden a la convulsa situación del país. Inmediatamente es destituido por el gobierno republicano como rector de la Universidad de Salamanca.

Mientras tanto, el general Franco consigue sumar sus tropas al frente sublevado e inicia una exitosa campaña con la secreta esperanza de hacerse con el mando único de la guerra. La deriva sangrienta del conflicto y el encarcelamiento de algunos de sus compañeros hacen que Unamuno empiece a cuestionar su postura inicial y a sopesar sus principios. 

Cuando Franco traslada su cuartel a Salamanca y es nombrado Jefe del Estado de la zona nacional, Unamuno acudirá a su Palacio, decidido a hacerle una petición de clemencia.