La directora belga Agnès Varda, una de las pioneras de cine feminista y única representante de la “Nouvelle vague” fue la primera en recibir el Premio Donostia en este 65 Festival de San Sebastian.

Por María Eugenia Román

Barda recibió el galardón con humildad y sentido del humor: “es un premio que me impresiona muchísimo, porque he visto la lista de premiados y son todo estrellas y realizadores. No sé si es la primera vez que se lo dan a alguien marginal como yo, que apenas hace dinero”.

Varda (Belgica 1928) al principio de su carrera abrió el camino a esa nueva ola de jóvenes directores que era la Nouvelle Vague. Ella considera que recibir premios es ridículo, porque sigue sin tener dinero para sus películas. “Es muy fácil decir Agnès te damos un premio-dice-pero cuando yo pregunto dónde esta el dinero nadie responde”. Destaca que a lo largo de su carrera nunca ha rodado historias burguesas. “He preferido-dice- retratar estibadores, espigadores, pescadores, ocupas, obreros, gente que no tiene poder. Agrega “Estoy contenta, porque a lo largo de mi carrera he tratado de decir a las mujeres: “salid de las cocinas, haceos con las herramientas para cambiar la sociedad”.

Viuda del también realizador Jacques Demy a sus 89 años y pese a tener problemas de visión, está lejos de jubilarse. Aquí en San Sebastián ha presentado su película “Caras y Lugares”, realizada conjuntamente con el artista callejero francés JR, donde propone un viaje por los pueblos de Francia y un encuentro con sus vecinos anónimos.

Ricardo Darín: El primer actor sudamericano con un Premio Donostia

Emocionado recibió Ricardo Darin, (Buenos Aires, 1957) el Premio Donostia por su carrera como actor entre fuertes aplausos del público, diciendo “es un honor que no esperaba y que lo recojo en un lugar que siento como en mi casa”. Las actrices Elena Anaya y Dolores Fonzi, compañeras de reparto en “La cordillera, la cinta que presentó en el Zinemaldia, se encargaron de entregarlo. Dedicó un emocionado agradecimiento a “los amores de mi vida, mi mujer, mis hijos, mis hermanos, sobrinos y amigos y por supuesto a mi madre”. Al ser el primer actor sudamericano en recibir este importante galardón también quiso compartir el premio con su país y “toda Sudamérica”.

Asimismo tuvo unas hermosas palabras a la ciudad de San Sebastian, de la que dijo “es uno de los mejores lugares del mundo donde no sólo se come como en ningún lado sino que es un sitio bellísimo con gente maravillosa.”

Antes en rueda de prensa áseguró que veía el Premio Donostia como un “reconocimiento” porque no le gustan los premios, por la parte de contienda que tienen y te obligan a mirar a atrás y a revisar el camino. Señaló además, que aunque no es muy amigo de hacer “revisiones históricas”, en esta ocasión no queda más remedio, añadiendo “es difícil procesar estas cosas”. Agregó con gran sentido del humor, que al “navegar” por la lista de nombres que tiene el Donostia “Bette Davis, De Niro, Gregory Peck, Anthony Hopkins” se siente un “impostor”. Recordó que hacía dos años, había venido a esta ciudad a recibir la Concha de Plata junto a su amigo Javier Cámara, por “Truman”.

Darín, que empezó en el cine a los ocho años, presentó en San Sebastián “La Cordillera” del director Santiago Mitre, con un reparto en el que destacan Elena Anaya y Dolores Fonzi. El actor interpreta a Hernán Blanco, presidente de Argentina, un hombre corrupto y desalmado, que en el marco de una cumbre de mandatarios latinoamericanos en Chile, vive un drama político y familiar.

Mónica Belluci: “la belleza dura cinco minutos”

La actriz italiana ha sido la tercera en recibir este año el Premio Donostia a toda su carrera. Al llegar al Velódromo de Anoeta lucía un espectacular vestido largo color rosa, que impresionó a sus seguidores. “Me emociona recibir este premio de un festival que respeto tanto”, dijo la actriz de 53 años ante un público entusiasta que apenas pudo disfrutar de su corto discurso. La actriz y modelo recibió el premio de manos del actor, director y productor John Malkovich, presidente del Jurado de esta 65 edición y que también obtuvo este reconocimiento en 1998

A punto de cumplir los 54, Bellucci que abandonó la carrera de Derecho para dedicarse a la interpretación, ha participado en 68 películas, la primera “Drácula” de Coppola a “La vida Láctea “ de Emil Kusturica que la trajo al Festival el pasado año. Después de la gala se proyectaron dos títulos de su filmografía elegidos por la propia actriz .”Malena” de Giuseppi Tornatore, y “Bajo sospecha” de Stephen Hopkins.

Durante la rueda de prensa, muchos le preguntaron sobre su imagen como “sex symbol” del cine, Bellucci respondió: “la belleza es algo que dura apenas cinco minutos y que “cuando eres guapa si no hay nada detrás, nada va a suceder”. Añadió que “ a mis 53 años aún sigo trabajando y yo espero que mi carrera profesional no dependa solo de mi cara o mi físico”. También confesó que recibir el Premio Donostia; “no solo es una cuestión de ego y recibirlo tras 25 años de carrera es maravilloso poder ver el afecto el amor y el respeto del público, algo que todos necesitamos”, concluyó.