Ad Astra significa en latín “a las estrellas”. A menudo se utiliza como una abreviatura “Ad Astra per Aspera” (A las estrellas a través de dificultades). Pues en esas dificultades se centra la historia de Roy McBride (Brad Pitt), un astronauta que viaja a los límites exteriores del sistema solar para encontrar a su padre desaparecido y desentrañar un misterio que amenaza la supervivencia de nuestro planeta.

Por María Eugenia Román

AD ASTRA
DIRECTOR : JAMES Gray
DISTRIBUIDORA : 20th CENTURY FOX

James Gray, el director de Ad Astra, señaló que “esta es la descripción más realista de los viajes espaciales que se ha mostrado en una película”. Es verdad, el filme tiene un apartado técnico impresionante. Son alucinantes las escenas del espacio, el lanzamiento del transbordador y verlo todo en pantalla grande deja con la boca abierta al espectador.

En el reparto tenemos a la estrella Brad Pitt, que lo hace muy bien pero el guión no aprovecha su potencial para contar la historia. Esta no avanza como debiese y se vuelve monótona al repetirse el trauma que siente el astronauta.

Lo que desatasca de vez en cuando la película son los compañeros de Pitt. Grandes actores como Tommy Lee Jones, en el papel de padre y Donald Sutherland, cumplen su papel de manera perfecta. Otros protas son Loren Dean, Liv Tyler y Ruth Negga, que pasan desapercibidos.

Por su parte, James Gray si bien es considerado por muchos como uno de los renovadores del cine negro (‘Cuestion de Sangre’ y ‘La noche es nuestra’) en este caso, le faltó una pizca de corazón.

En Ad Astra firma una película de ciencia ficción muy ambiciosa y sin duda extraordinariamente bella. Es un melodrama de ciencia ficción. El viaje de Brad Pitt a las estrellas está lleno de suspense, misterio y peligro.

Pero al final AD ASTRA se queda sólo en una odisea espacial con imágenes deslumbrante, intimista que nos muestra el infinito espacio sideral. Nada más.