80 municipios españoles siguen vertiendo aguas fecales pese a multa de UE

Aún no comienzan las vacaciones ni la época estival en España y la polémica está servida. Greenpeace ha denunciado que pese a la multa de 12 millones de euros que la Unión envió al Estado por el incumplimiento de la directiva comunitaria sobre depuración de aguas residuales, “pocas cosas han cambiado”.

“La depuración de las aguas residuales continúa siendo una asignatura pendiente. Solo en 2018, Greenpeace ha contabilizado al menos 90 impactos por vertidos de aguas residuales urbanas en alrededor de 80 municipios distribuidos por las 23 provincias costeras, un 20% de los municipios. Teniendo en cuenta que la UE solo ha sancionado a nueve localidades en toda España (Matalascañas, Alhaurín el Grande, Isla Cristina, Tarifa, Coín, Nerja y Barbate -en Andalucía-, Gijón Este -en Asturias- y Valle de Güímar -en Canarias-), estos datos dan una idea de hasta qué punto la contaminación de aguas residuales afecta a todo el litoral, una situación de elevado riesgo para los ecosistemas costeros y la salud de la población. El propio Ministerio de Transición Ecológica reconoce que aproximadamente una cuarta parte de los municipios de más de 2.000 habitantes no cumplen la normativa europea”.

Paloma Nuche, responsable de la campaña de Costas de Greenpeace criticó “la pasividad de las administraciones responsables durante años, como ha ocurrido con los vertidos del Valle del Güímar, en Tenerife, o los de Mallorca”.

https://es.greenpeace.org/es/

rocas del Moll Vell (Mallorca) / Mallorca Blue

La salud de la población en peligro

“La ausencia o insuficiencia de depuradoras, la sobrepoblación en época estival, las fugas en los sistemas de conducción de aguas fecales o los puntos de vertidos no autorizados son las principales causas de la deficiente depuración de las aguas residuales en España” denuncia la organización ecológica.

Por ejemplo, el último Informe de Vertidos Autorizados del Ministerio, de 2017, contabiliza un total de 1.030 puntos de vertidos autorizados desde la tierra al mar en toda la costa española, que suponen más de 17.000 millones de metros cúbicos al año (el equivalente a 6.800 piscinas olímpicas). Sin embargo, el número de vertidos no autorizados puede representar un elevado porcentaje respecto al total, como ocurre en Canarias, donde, de los 393 puntos de vertidos desde la tierra al mar, 277 no están autorizados, casi un 70% del total.

Los vertidos de aguas residuales urbanas proceden de las aguas negras (fecales), una fuente continua de enfermedades (como, por ejemplo, otitis y gastroenteritis). Estos vertidos, además, afectan gravemente a los ecosistemas marinos: las especies originales desaparecen y, en su lugar, aparecen otras adaptadas a los altos niveles de contaminación.

Greenpeace, destaca tres provincias en peligro por alta contaminación: Illes Balears, Huelva y Pontevedra.

Palma de Mallorca

Las autoridades locales reconocen que se ha vertido agua contaminada al mar y no han activado planes de saneamiento nuevos y siguen con actitudes obsoletas,  que se ven agravadas por el el crecimiento de población época turística. Además la Conselleria de Medio Ambiente se ha negado a financiar las obras para detener los vertidos de aguas residuales a la Bahía de Palma pese a la insistencia de la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado de Palma, EMAYA, entre los años 2011 y 2015. Esta situación ha sido denunciada en numerosas ocasiones por la organización ecologista Mallorca Blue.

vertidos fecales en Mallorca / Mallorca Blue

vertidos fecales en Mallorca / Mallorca Blue

 Huelva

Hay varios municipios que no cuentan con estación de tratamiento de aguas residuales. Un caso flagrante es el de Pozo del Camino, que no cuenta con depuradora y lleva años vertiendo aguas residuales y fecales sin ningún tratamiento al Paraje Natural protegido de las las Marismas de Isla Cristina. Además, Huelva capital acoge uno de los polos químicos más grandes de Europa, lo que se traduce en vertidos peligrosos como las balsas de fosfoyesos y de dragados del espigón Juan Carlos I, denuncia Greenpeace.

Pontevedra, en Galicia.

Los vertido provocan en Galicia malos olores y el cierre de playas al baño, como también un peligro para marisqueo de la zona. Las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo albergan una decena de núcleos afectados por vertidos durante el pasado año 2018.

Author: Prensa

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